Existen mujeres que no solo enfrentan una infidelidad. También deben soportar algo más doloroso: que el esposo se presente como víctima ante el juez.
Te cuento un caso. Un hombre pidió el divorcio bajo el argumento que la convivencia con su esposa era imposible. Pero, al revisar las pruebas, la historia reveló que la ruptura del matrimonio no habría nacido de ella, sino de una relación extra que tenía el esposo fuera del hogar.
Rosa y Alberto tenían muchos años de matrimonio y tenían hijos. Habían construído una vida familiar y, como ocurre en las relaciones largas, también tenían problemas y discusiones. Pero el conflicto estalló cuando Alberto decidió demandar por el divorcio.
Alberto señalaba que ya no podía vivir con Rosa. Decía que habían agresiones físicas e insultos y que ésta situación en casa le afectaba, su carácter había cambiado y que ya no soportaba seguir en el hogar. Por esto alegó una causal llamada imposibilidad de hacer vida en común, es decir que la relación estaba rota y que no podían seguir como esposos.
Rosa tenía otra versión y negó ser la responsable de la situación. Contaba que ella se había dedicado a atenderlo, acompañarlo y sostener la vida familiar. También dijo que la verdadera razón no era una supuesta mala convivencia sino que su esposo tenía una relación fuera del matrimonio. «Él quiere divorcioarse para continuar libremente en esa nueva relación» decía Rosa.
El riesgo para Rosa era grande. Si el juez aceptaba la versión del esposo sin mirar todas las pruebas, ella quedaría responsable de la crisis. También estaba en juego, los bienes, la pensión de los hijos ya hasta una indemnización por el daño emocional generado.
¿Qué pasó legalmente?
El juez en primera instancia declaró infundado el divorcio. El juez consideró que Alberto no había probado adecuadamente las agresiones que decía haber sufrido. Además, en el juicio se discutió que él tenía otra relación. Alberto apeló la decisión.
En la segunda instancia, el juez declaró fundado el divorcio, disolvió el matrimonio, ordenó la liquidacion de los bienes, fijó pensión para los hijos y declaró una indemnización de S/. 50,000 a favor de la esposa por daño emocional. Alberto apeló la decisión nuevamete.
En la Corte Suprema, el juez señaló que las pruebas no habían sido revisadas en conjunto. Tomó en cuenta informes psicológicos, sociales y las declaraciones de ambas partes. Tambié consideró que el esposo tenía una nueva pareja y que buscaba consolidar esta relación luego del divorcio. Por otro lado, Rosa presentaba afectación emocional y el deterioro de la relación estaba relacionado con la infidelidad de Alberto.
La Corte Suprema indicó que una persona no puede causar el problema y luego usar el mismo problema para beneficiarse. Por esto le dieron la razón a la esposa y dejó sin efecto la sentencia que había aprobado el divorcio.
¿Qué puede aprender una mujer en este caso?
Muchas mujeres creen que, si el esposo presenta primero la demanda, él ya tiene la ventaja pero no siempre es así. En un divorcio conflictivo, no importa quién hable más fuerte sino lo que se pueda probar.
Un grave error es quedarse callada por vergüenza. Muchas mujeres no cuentan que hubo infidelidad, violencia, abandono o presión económica. Pero este silencio puede ser perjudicial en un proceso de divorcio.
También es importante recopilar las pruebas. Los mensajes, denuncias, informes psicológicos, testigos, fotos o documentos pueden servir evidencia para contar la verdadera historia.
Para tomer en cuenta…
Este caso muestra una realidad dura. Rosa no solo enfrentaba el final de su matrimonio, sino también enfrenta una versión de la historia donde quieren hacerla parecer culpable. La justicia nos recuerda que las evidencias deben mirarse completas, no por partes. Tampoco ninguna persona debe beneficiarse legalmente de una situación que ella misma causó. Recuerda, defenderte no es venganza, es proteger tu verdad, estabilidad y tu futuro.
Si estás atravesando una separación difícil, una infidelidad, una demanda de divorcio o sientes que están intentando culparte de forma injusta, puede ser importante revisar tu caso con calma antes de tomar una decisión.
Una orientación legal adecuada puede ayudarte a entender tus derechos, tus riesgos y las mejores opciones para tu defensa.
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